Capítulo 1
LA CRÍTICA
La cárcel que construyes antes de darte cuenta.
“Cuando tú criticas a un barbero que está subiendo contenido, que quiere salir adelante, recuerda que esto te puede jugar en contra.”
Te explico por qué.
Seguro has visto esta escena. Un barbero termina un corte, saca el teléfono y empieza a grabar. Y ahí aparece el comentario, en persona o en los comentarios de Instagram:
“Mira este, ahora se cree influencer.”
O el clásico:
“Yo soy barbero de verdad. No necesito estar grabándome.”
O simplemente:
“Qué necesidad de mostrar todo.”
Yo mismo escuché variaciones de esas frases durante años. Y si te soy honesto, este libro no empieza con una cámara ni con un teléfono nuevo, empieza con la cabeza, porque ahí es donde realmente se decide si vas a grabar o no.
La crítica casi nunca es sobre el otro
No soy de andar criticando a la gente. Pero he visto muchas veces cómo funciona esto en otros barberos, y honestamente también lo viví yo.
Durante meses veía a otros grabando y los juzgaba pensando que era una pérdida de tiempo o una forma de llamar la atención, que buscaban fama a cualquier precio. Hasta que un día quise hacerlo yo también y pude entender el valor que había detrás.
Tomé el teléfono. Abrí la cámara. Y ahí apareció una voz que no era de otro barbero, era la mía, repitiéndome todo lo que yo mismo había dicho de los demás: ¿y si dicen de mí lo que yo decía de ellos? ¿Y si se ríen? ¿Y si piensan que soy un “buscador de fama”?
Y pasó algo que he visto repetirse muchas veces: terminé bloqueado antes de publicar nada. No porque me faltara teléfono, ni porque no supiera cortar, ni porque no pudiera aprender a editar. Me bloqueé porque yo mismo había construido, sin darme cuenta, una definición de lo que significaba “grabarse”, y ahora tenía miedo de caer justo en esa categoría que tanto había juzgado.
Un círculo que se repite
Con el tiempo entendí que esto funciona como un círculo. Primero criticas. Después te bloqueas cuando te toca a ti. Y mientras tanto, te quedas atrás.
Ves a otro barbero grabando y piensas “ese se cree famoso”, una frase que parece apuntar a otra persona, pero que en el fondo se te queda pegada a ti. Cuando llega tu momento de grabar, ese mismo pensamiento vuelve como un fantasma: ¿y si dicen de mí lo que yo decía de otros? Y mientras tú sigues dándole vueltas, el otro barbero ya subió un video. Y otro. Y otro.
“Mientras tú criticabas al que estaba grabando, él estaba construyendo visibilidad.”
Lo que todavía no estás viendo
Aquí hay algo que casi nadie considera: cuando un barbero se hace conocido en redes, no le está quitando espacio al resto. Puede ser justo lo contrario.
Alguien que nunca había visto contenido de barbería se topa con un video, le gusta, se queda mirando. La plataforma entiende que le interesa el tema y empieza a mostrarle más videos parecidos. Ahí puedes aparecer tú, no porque esa persona te conociera antes, sino porque ahora existe alguien interesado en este mundo. Cada barbero que logra que más gente se enganche con este oficio, en el fondo, está abriendo la puerta para que descubran a otros también.
Cambiar la pregunta
Si hasta ahora te has preguntado ¿por qué este anda grabando tanto?, ¡se cree famoso o influencer!, prueba cambiarla por: “¿qué está haciendo él que yo todavía no estoy haciendo?”
Ese cambio, aunque parezca pequeño, cambia todo. Si solo ves a alguien creciendo y piensas que está presumiendo, ¡no sacas nada, hermano! Pero si te fijas en cómo graba, cómo encuadra, qué muestra primero, cómo le habla al cliente, cómo edita, cómo cuenta la historia, ahí tienes a alguien de quien aprender, te caiga bien o mal.
“La competencia no es entre barberos. Es entre ser visible o invisible.”
El primer ejercicio no es grabar
Es más incómodo que eso: es revisar tus propias ideas. Porque si en el fondo sigues pensando que grabarse es “cosa de buscar fama”, el día que agarres el teléfono vas a sentir que estás haciendo algo que tú mismo despreciabas.
Yo hice este ejercicio conmigo mismo, y funciona: cada vez que me pillaba pensando: ¡Ese se graba en vez de cortar!, trataba de darme cuenta de qué había detrás. Casi siempre era esto: yo también quiero eso, pero no me atrevo. ¡Qué necesidad de hacerse famoso! en el fondo escondía “a mí también me gustaría que me conocieran”. Entonces, “eso es de alguien que quiere ser famoso” escondía detrás: “eso es de alguien que quiere crecer”, y “yo también quiero crecer”.
No se trata de mentirte a ti mismo. Se trata de notar que muchas veces lo que más criticamos en otros es justo lo que todavía no nos atrevemos a intentar.
“Tienes que cambiar esa percepción, tienes que cambiar esos pensamientos. Porque el día de mañana, cuando tú lo quieras hacer, te vas a complicar.”
Auténtico, mejor que perfecto
No necesitas ser el mejor barbero de Instagram. Necesitas ser tú.
Puedes encontrar a alguien técnicamente extraordinario y aun así no conectar con él. Y puedes ver a otro que simplemente muestra su trabajo, habla como habla normalmente en su día a día, trata bien a sus clientes, y él seguramente conecta muchísimo más con los usuarios, porque ellos no siguen solamente cortes de pelo. Siguen personas.
Así que cuando empieces a crear contenido, no persigas de entrada ser “el mejor”. Intenta convertirte en alguien reconocible. Que alguien vea tu video y piense “ah, sé quién es este”, algún día me gustaría cortarme con él. Eso ya vale muchísimo.
¡La gente no conecta solamente con cortes. ¡Conecta con personas auténticas!
Una nueva manera de mirar a otros barberos
Desde ahora, cada vez que veas a un barbero grabando, tienes dos opciones.
Puedes pensar: “Mira este, se cree influencer.”
O puedes pensar: “¿Qué puedo aprender de él?”
La primera opción te deja exactamente donde estás. La segunda abre una posibilidad.
Y esa posibilidad no significa copiar.
Significa observar. Tomar lo que tenga sentido. Adaptarlo a tu personalidad. Y construir tu propia manera de hacerlo.
Porque todo lo anterior no significa pensar que eres mejor que los demás.
“Significa entender que tu mayor competencia muchas veces no está afuera. Está dentro de tu cabeza.”
El primer cambio
Antes de publicar tu primer video, cambia esto:
De: ¿Qué van a decir?
A: ¿Qué puedo construir?
De: Ese se cree influencer.
A: ¿Qué puedo aprender?
De: Yo no necesito grabarme.
A: Voy a grabar.
De: Necesito ser perfecto.
A: Necesito empezar.
TU PRIMER DESAFÍO
Hoy no necesitas grabar.
Haz algo más difícil.
- Escribe tres cosas que hayas pensado o dicho sobre barberos o influencers que crean contenido.
- Al lado de cada una, escribe qué hay detrás de esa crítica. ¿Qué parte de eso también te gustaría hacer?
- La próxima vez que veas a un barbero o un influencer grabando, no lo critiques. Obsérvalo.
Pregúntate: ¿Qué está haciendo él o ella, que yo podría hacer? - Cuando llegue el momento de grabar, recuerda: no estás entrando al mundo de los barberos famosos. Estás documentando tu oficio, para hacerte conocido, lograr más clientes y por qué no, compartir tus conocimientos.